El proceso de inyección de zamak se realiza en cámara caliente, a temperaturas superiores a 400 grados Celsius. El metal fundido se deposita bajo alta presión en las cavidades de moldes de acero que a su vez conforman las piezas según su diseño.
Este proceso permite estandarización, escalabilidad, repetibilidad de la producción con alta precisión técnica, lo que hace posible nuestro compromiso con metas de cero defectos.
Esta es una de las razones que hace de Wind Industrial una referencia nacional en Inyección de Zamak y justifica haber ganado la confianza de tantos clientes en segmentos tan diversos de la industria.